DAME LA OPORTUNIDAD DE SERVIR
(Oración para un año que comienza)
Que mis años sean luces
que señalan el camino
de la noche hacia el día,
que mi voz, compases de alegría
como el alegre dulzor que lleva el vino,
que mis manos, la tenue melodía
que quiebra el rigor de los inviernos
y cascada, cascada feliz... feliz y blanca
que suavice el hastío del verano.
Que mis ojos sean cuna y reposo
y mis brazos, la fuerza y la ternura:
para el consejo sabio,
para el consuelo generoso...
para el sueño sereno y cadencioso.
...Mis palabras, un milagro de calor
que derrita la dureza de la escarcha
sosteniendo la fe de los vencidos,
la pequeña fe del que ha perdido.
Mi boca, un símbolo de paz
cuando falten la justicia y la cordura
Usa mis ganas y mi alegría
¡Dios!
Usa mi mente y voluntad.
Y mis pies... firmes en la marcha
junto al que sufre y al que llora.
Y al que rendido, Tu favor implora,
envíame como bálsamo al dolor.
Y al que arrepentido, de rodillas,
cae a Tus pies por Tu perdón,
caiga también yo a su lado
cual semilla de sosiego, de calma,
y crezcamos juntos en un ruego
de esperanza
por los frutos del amor.
Amén!

© - Todos los derechos reservados por los autores de la obra
Para dejar tu comentario, por favor, inicia sesión. Si todavía no tienes una cuenta en Selah, puedes registrarte gratuitamente.