¡Derrama tu Gracia, oh Dios!
Para así poder conocerte,
aceptarte y seguirte.
Anunciando a Ti… con palabras y hechos, como Señor y Salvador.
¡Derrama tu Gracia, oh Dios!
Permite que te aceptemos,
humildemente, desde el tiempo y lugar en donde vivimos, cada día, cada momento.
¡Sopla Tu Espíritu, Señor!
Haz que veamos nuestras muchas faltas.
Pedimos, por ellas, Tu perdón.
Y que Tú, al perdonarnos, nos des
Sabiduría para reparar los errores.
¡Sopla Tu Espíritu, Señor!
Cambia nuestros seres,
libéranos para la Vida en abundancia construida, desde el Amor, en unidad y comunidad… aún en la diversidad.

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