Siéntese bajo un roble magnÃfico, y comprenda que todo lo que este enorme y majestuoso árbol ha necesitado alguna vez, ha venido a él.
La comida nutritiva, los minerales, el agua y la luz del sol, todo ha estado fluyendo a él de un modo u otro y de manera continua, aún cuando haya habido épocas de bonanza y épocas de pobreza.
Usted sabe que este árbol jamás ha podido dar un paso en ninguna dirección, ha crecido y prosperado en base a lo que estaba a su
alcance. Ha sido paciente pero constante, ha ofrecido su sombra y su amparo a todos los que lo necesitaron y pasaron a su lado sin pedir nada a cambio.
La próxima vez que Usted sienta que necesita algo o que tiene que ir a alguna parte para
estar feliz, recuerde al viejo roble.
A diferencia de él, Usted puede moverse para conseguir lo que quiere y necesita, pero como a él, siempre las cosas le llegarán en su momento justo si es capaz de trabajar sus fortalezas.
No descuide lo que Usted ya tiene, muchas veces la riqueza está en aprovechar las cosas que ya poseemos o las que nos llegan.

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