Te doy las gracias primeramente Señor Dios porque puedo alabar tu nombre.
Gracias por toda tu creación. Gracias por haberme hecho mujer y madre.
Gracias por la vida de mis hijos. Creo que ellos reciben tu Palabra. Su oído está atento a recibir de tu sabiduría. Ellos inclinan su corazón a la prudencia. Mis hijos son temerosos del Dios Vivo. Desean hallar pleno conocimiento de Tí, sabiendo que Tú les das sabiduría, amor y dirección.
Gracias porque tú eres su escudo, ellos caminan rectamente haciendo siempre lo bueno, lo justo, lo honesto, lo recto.
Mis hijos, que son tus hijos, entienden la justicia, el juicio, la equidad y todo buen camino.
Gracias Señor Dios porque les guardas de hombres perversos, de caminos torcidos, de todo engaño. Mis hijos siguen el camino de los justos siempre, guiados por tu Espíritu Santo.
En el nombre de Jesús de Nazaret
AMEN.

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