Querido Dios, te agadecemos por este día.
Te agradecemos por poder ver y oír en este dia.
Somos bendecidos, porque eres un Dios comprensivo y de perdón.
Gracias por haber muerto en la cruz, para salvarnos. Tu sacrificio no tiene precio.
Tú has hecho tanto por nosotros y continúas bendiciéndonos cada día.
Perdonanos por todo lo que hemos hecho, dicho o pensado que no era agradable para ti.
Por favor mantennos seguros, alejado de todo peligro.
Ayúdanos a comenzar cada día con una nueva actitud y mucha gratitud.
Guíanos para hacer lo mejor de cada día y aprender a oír tu voz.
Por favor habla a nuestro corazón para que pueda aceptar todos tus designios.
No permitas que nos lamentemos de las cosas sobre las que no tenemos ningún control.
Permítenos continuar viendo el pecado a través de tus ojos Señor, y que podamos reconocer el mal.
Continúa bendiciéndonos para que podamos bendecir a otras personas.
Mantennos fuertes para que podamos ayudar a los débiles.
Mantennos animados para que podamos tener palabras de aliento para otros.
Rogamos por los que se pierden y no pueden encontrar tu camino.
Rogamos por los que no te conocen íntimamente.
Rogamos por los que no creen para que sus ojos sean abiertos.
Creemos que tú cambias vidas y cambias las circunstancias.
Rogamos que cada ojo que lea esto sepa que no hay problema,
batalla, circunstancia, o situación mayor que tu Señor.
Rogamos para que estas palabras sean recibidas en los corazones,
y que cada boca que las pronuncie y confiese reciba conforme a sus dichos.
En el nombre de Jesús, Amén.

© - Todos los derechos reservados por los autores de la obra
Para dejar tu comentario, por favor, inicia sesión. Si todavía no tienes una cuenta en Selah, puedes registrarte gratuitamente.