En una ocasión, un cazador salió a buscar el alimento para el día. Pasó todo el día y llegando la noche no había podido cazar nada. Fue entonces que poniéndose de rodillas pidió a Dios que le proveyera el alimento para su familia. Prometió que de todo lo que El le diera, la mitad sería para ofrendarlo.No pasaron veinte minutos y la trampa que puso atrapó dos cerdi ...