¡Papá, afírmame y no me sueltes!
Hace unos días atrás, asistí con mi esposa y mi hijo de tres años al Culto Dominical en la Iglesia Metodista de Chuquicamata.Al inicio de la reunión, mi hijo comenzó a pararse en la banca en la cual estábamos sentados. Al comenzar a darse impulso, me mira y me dice: - ¿Papá, afírmame y no me sueltes!,y sin siquiera mirar s ...