El infinito abrió sus puertas y me regalo un atisbo de tu gracia.Mis tiempos fueron detenidos, mi correr en la vida aquella mujer guiada por el instinto y quien vivÃa para el instinto ya doblegada y entregada a tus pies. Cambiaste las velas de mi barco. Me diste un nuevo aire y una nueva ruta para seguirte. Hubo momentos en que solo la fide ...
Somos lumbreras en medio de las tinieblas. Luminarias en un mundo vacÃo. Somos embriones en proceso a formar parte algún dÃa de esa gran nube de testigos y héroes de la fe. La grandeza de nuestro espÃritu es la lucha por la verdad, y la pelea que libramos dÃa a dÃa por la integridad de nuestras almas. Somos pocos los que intentamos perfeccionar nuestra fe por medio de Aquel que nos prometià ...