Hermoso es cuando tú estás
Y vienes a mi para ayudarme,
Cuando a mi ser llega la paz,
¡nada ni nadie podrá acusarme!
Delante de ti vivo, mi Dios;
Todo ves y me conoces bien,
Sabes lo que hay en mi corazón.
¡Sólo tú, Señor, eres mi juez!
Agradarte quiero con mi vida,
Cada detalle es importante
Con mis fuerzas me fatiga,
Se hace fácil si vas delante.
Tú vives en mí
Y tu poder me hace vencer;
Contigo, Señor, aprendí
Que a nada debo temer.
Tú eres la fortaleza,
Tú la fuente de poder.
Contigo para mi se inicia
Hoy un nuevo amanecer.

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