Padre, no sabemos pronunciar tu nombre:
Envíanos tu Espíritu.
No nos sale nada de dentro:
Envíanos tu Espíritu.
No entendemos la palabra de tu Hijo:
Envíanos tu Espíritu.
No tenemos fruto en el corazón:
Envíanos tu Espíritu.
No tenemos fuerza para confesarte:
Envíanos tu Espíritu.
No distinguimos los signos de los tiempos:
Envíanos tu Espíritu.
No desbordamos de alegría:
Envíanos tu Espíritu.

© - Todos los derechos reservados por los autores de la obra
Para dejar tu comentario, por favor, inicia sesión. Si todavía no tienes una cuenta en Selah, puedes registrarte gratuitamente.