1786 visitasEl Otro

Hace un tiempo recibimos una grave noticia, que a muchos y muchas de los hermanos y hermanas de mi iglesia les causó profunda tristeza. Fue motivo de tremendo dolor en nuestra comunidad de fe esta semana, cuando nos informaron de la repentina muerte de uno de los más activos miembros: “el otro”.
El vacío que ha creado la muerte de “el otro” difícilmente será llenado. “El otro” ha estado con nosotros durante años y en todo este tiempo ha trabajado más que un miembro normal. Cada vez que se hablaba de liderazgo se buscaba al “otro”, tanto para la inspiración como también para obtener resultados. Cuando había un trabajo para hacer, una clase para enseñar o una reunión a la cual asistir, siempre se decía: “Que lo haga ‘el otro’”.
Además, todos tenían conocimiento de que “el otro” era uno de los ofrendantes más generosos en la iglesia. Cada vez que había una necesidad económica, todos y todas asumían que “el otro” pondría todo lo que fuera necesario para solucionar el problema. Esperaban de “el otro” más de lo que correspondía.
Ahora “el otro” se ha ido. ¿Qué haremos? Ya no podemos depender más de “el otro” para ministrar. ¿Quién hará los trabajos a los que el Señor nos llama y que siempre quisimos dejar a “el otro”? ¿Los haré yo? ¿Los harás vos? ¿Los haremos juntos?

Fuente: Aportado por el autor
Temas: Mayordomía130|Compromiso153|Predicació

 

© - Todos los derechos reservados por los autores de la obra

Comparte este recurso
 
1. Copia y pega este link en un e-mail o mensaje instantáneo:


2. Envía el link a esta página usando la aplicación de correo electrónico de tu computadora:
Enviar link a esta página por e-mail

 

Deja tu comentario

 

Para dejar tu comentario, por favor, inicia sesión. Si todavía no tienes una cuenta en Selah, puedes registrarte gratuitamente.

Comentarios de nuestros lectores
Fecha
Usuario
Puntaje
Opinión
2007-11-02 10:30:24
Elias Daniel Vega
9
muy buena tu reflexion, lo que si le agregaria es "cuando algo sale mal en la iglesia siempre es "EL OTRO" quien tiene la culpa. Dios sabe que siempre habran hombres y mujeres dispuestos a luchar la buena batalla por su reino, que triste es pensar que muchos de nuestros amigos e incluso hermanos no estan dentro de este grupo. su propia palabra lo declara, e incluso muchas veces lo cantamos, decimos: "la mies es mucha hay gran necesidad, y pocos obreros al campo van. Hoy muchos se pierden y viven sin direccion, vagan como ovejas sin pastor" para lo cual debemos decir: Heme aqui señor enviame a mi!. Dios les Bendiga