18283 visitasIsaías 43:1-7

Primer Domingo después de Epifanía

Isaías 43:1-7, Salmo 29, Hechos 8:14-17, Lucas 3:15-17,21-22

Repaso exegético

Isaías 43 pertenece a lo que se llama el Déutero-Isaías, Isaías II o Isaías del Destierro (Isaías 40-55); como todo Isaías II, se trata de material poético. Isaías II alterna cantos de alegría por el ahora posible retorno a la tierra, con cánticos como los del siervo sufriente, en los que se hace patente el rol vicario del “Siervo” por el pueblo todo. De manera similar, estos vv. comienzan con “y/pero ahora” (en hebreo: We`attâ) marcando tanto una continuidad como un cambio con respecto a lo anterior (42:18-25). “Pero ahora”, comienza el cap. 43, YHWH le asegura a Israel su protección y su amor en un oráculo de salvación que contiene algunas de las afirmaciones más poderosas sobre el compromiso de YHWH con Israel/Jacob: creador y plasmador de Israel para gloria de YHWH, su rescatador, su padre, el Dios, el Santo de Israel y su salvador, quien reúne al pueblo disperso desde los confines de la tierra. El poema se divide en varias partes:

Así habla tu creador y formador:
NO TEMAS,
porque (primero)
I. Te liberté
II. Te llamé por tu nombre
III. Me perteneces
IV. (Estuve, estoy o estaré) Contigo, en el agua o en el fuego
porque (segundo)
I. Yo, YHWH, soy tu Dios, el Santo de Israel, tu salvador
II. Doy a las naciones para rescatarte
porque (tercero)
I. Eres preciosa a mis ojos
II. Mereces honra
III. Te amo
NO TEMAS,
porque (cuarto)
I. (Estuve, estoy o estaré) Contigo
II. Traigo a tus descendientes desde el norte y el sur, el este y el oeste
todo lo que es llamado con mi nombre lo creé para mi honra

Todo el poema está en primera persona singular, en boca de YHWH, quien comienza y termina presentándose como creador de Israel (vv. 1 y 7); a quien ahora en el exilio, a punto de poder regresar a la tierra, le dice que no tiene nada que temer (dos veces). El texto desarrolla entonces las razones (cuatro “porque”) para que Israel confíe:
I. Elementos que se refieren al éxodo: te liberté, te llamé por tu nombre, en el peligro (los símbolos del agua y el fuego) te acompañé (Exodo, desierto, Sinaí) o te acompañaré (el verbo está implícito), el Santo (los Mandamientos, el Sinaí), tu salvador (vv. 2-3).
II. Elementos que se refieren al presente del pueblo: Yo soy (= estoy contigo), doy todo el noreste de Africa (las naciones) por rescate por ti, porque eres preciosa a mis ojos, te mereces honra y te amo (v.3-4).
III. Traigo al pueblo disperso desde todos los puntos cardinales (v. 5).
Llegamos al v. 7. Es difícil decidir si se trata de una tercer razón del cuarto “porque” o si se trata de una conclusión que resume todo el tema. Dadas las conexiones semánticas con el primer versículo con los temas de la creación y del pueblo llamado por el nombre de YHWH, prefiero tomarlo como conclusión de todo el poema.

Breve reflexión teológica

¿Alguien puede alegar un Dios mejor? ¿O un poema más lindo sobre el amor de Dios? Cierto, el de 1 Corintios 13, al cual volveremos dentro de dos domingos.
Además de la cantidad de epítetos, títulos y nombres propios que este texto evoca para llevar a Israel a confiar en que en esa nueva etapa que se inicia (el regreso a la tierra y la reconstrucción de la vida judía allí) Dios no lo abandonará, el poema brinda una oportunidad única de explorar lo que significa ser un pueblo amado por Dios, elegido, protegido, cuidado. Dios no le recuerda a Israel que no había cumplido su parte del trato (véase Isaías 40:1ss, donde está claro que Israel ya cumplió doble condena). Ahora es tiempo de mirar para delante y de aprovechar las nuevas oportunidades para retomar la vida como pueblo con Dios. ¡Israel sigue siendo pueblo de Dios!
El fin último de todo, de la creación, de la elección y llamado de un pueblo y de los hechos maravillosos narrados en toda la Biblia, incluyendo a Jesucristo, es la gloria de Dios.
Otra posibilidad. Un tema que aparece en tres de los cuatro textos de este domingo es el del fuego como símbolo del poder de Dios, relacionado con purificación/juicio o con el Espíritu Santo. En la perícopa de Hechos falta la mención del fuego, pero, sin embargo, se menciona el don del Espíritu Santo, todavía no otorgado a los y las creyentes de Samaria.

Pistas para la predicación

Esta es una oportunidad para hacer una revisión de los momentos más significativos de la historia de Israel (éxodo, posesión de la tierra, jueces, monarquía, profetas, exilio y diáspora, restauración, período macabeo, período romano, Jesucristo, Iglesia), haciendo énfasis en que, aun en las horas más alegres y especialmente en las más difíciles, Dios estuvo, está (y por eso podemos confiar en que estará) con aquellas personas que llevan su nombre. Otra posibilidad es llegar al mismo punto (si estuvo, también estará) usando más de cerca el texto de Isaías II, las imágenes que usa y los momentos que evoca. Quizás aprovechar el hecho de que en hebreo, el verbo ser o estar es a menudo implícito. De ahí que en el poema no se pueda determinar con claridad el tiempo de “yo contigo”. Y si no se puede determinar el tiempo, tampoco el lugar. Por eso, “yo contigo” también acá y ahora, en enero de 2001, en América Latina y en cualquier otro punto del globo. ¡Buenas Nuevas!

NOTA: Para esta meditación se utilizaron diversos artículos de RIBLA, de Proclamar Libertação y el Comentario Bíblico San Jerónimo

Fuente: ISEDET - Depto. de Biblia

 

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