26956 visitasLa oración, ¿fuente de poder o de frustración?

San Marcos 14:32-42

Las experiencias de Getsemaní son un modelo tanto del poder de la oración como de su frustración. Una es la experiencia de Jesús, quien obtuvo de Dios, en oración, el poder para encarar el Calvario; otras las de sus tres discípulos, quienes no pudieron ser perseverantes y sus oraciones fueron frustradas tres veces por el sueño.

La oración practicada con perseverancia y fe trae como consecuencia el progreso espiritual del creyente, aunque el mismo no se de cuenta que está creciendo. Son las personas que nos conocen las que se dan cuenta de nuestro crecimiento espiritual.

Podemos predecir, con certeza, lo que ocurrirá si integramos dos moléculas de hidrógeno y una de oxígeno. En cualquier lugar del mundo y a cualquier hora se producirá agua. Pero no podemos afirmar, con certeza lo que ocurrirá cuando un creyente se pone a orar con fe. La materia actúa ciegamente en cumplimiento de determinadas leyes naturales. Pero, es imposible predecir lo que ocurrirá en un ser humano a partir de su vida de oración. Tampoco podemos anticipar lo que hará Dios con sus oraciones.

Todos los seres humanos somos diferentes a los demás y no sólo por las huellas digitales. Es por eso que cada uno se acerca a Dios según su singularidad; porque no hay plural para un ser humano, sólo singular, porque no hay otro igual a él. Según la concepción que cada cual tenga de su propia vida, de Dios y de la posibilidad de comunicarse con El en oración, así serán sus expectativas. Por eso para algunas personas la oración es sólo frustración, y para otros poder de Dios. Como nos dice San Pablo: "Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios" (I Corintios 1:18).

¿Cuándo la oración puede aparecer como una frustración?

¿Qué habrán pensado los tres apóstoles cuando Jesús les invitó a tener unos momentos de oración en Getsemaní? ¿Tendrían alguna idea de la razón por la cual el Señor les invitaba a orar? La oración de ellos resultó frustrada y no sabemos por qué. Pero no sólo ellos han fracasado en su intento de sacar provecho de la vida de oración, eso le ocurre a muchos creyentes en el dia de hoy. ¿Cuando la oración puede aparecer como una frustración?

Cuando se parte de conceptos erróneos sobre la oración. Para algunos se trata simplemente de un instrumento mágico para manipular el universo a su antojo. Ese es el sentido de la oración de Jacobo y Juan según San Marcos 10:35: "Maestro, querríamos que nos hagas lo que te pidiéramos".

Cuando se cree que la oración es una especie de sedante útil para disminuir las tensiones emocionales y el estrés. Algunos le dan ese valor al texto que se ha leido hoy. Es decir, para los que sostienen ese punto de vista, Jesús ante la angustia de muerte, si la hubiera padecido hoy, no habría ido a orar al Getsemaní, se habría tomado una pastillita "para los nervios".

Cuando la oración es sólo un mecanismo neurótico para escapar de la angustia que trae la vida. Debemos tener presente que toda angustia es básicamente angustia de muerte, la cual nubla la vida. Este tipo de oración puede dar resultados positivos en el sentido psicológico. Pero en cuanto a la esencia de la oración, sería una oración frustrada, aunque tenga resultados positivos. Hay quienes se acercan a la Iglesia sólo pretendiendo recibir beneficios, pero carecen de un genuino amor por Dios, por el prójimo y por si mismos.

Un cristiano no debe aceptar la idea de que la oración es una especie del "gimnasia del espíritu" para fortalecer los "músculos" de la voluntad o para darse valor para encarar los sinsabores de la vida cotidiana.

La oración, sea de alabanza, de confesión, de gratitud o de adoración, no es auténtica sin el reconocimiento de la soberanía de Dios y sin el sentido de dependencia de El. Esto implica la aceptación de Su voluntad para nuestras vidas. Luego, una auténtica oración cristiana jamás termina en frustración.

La oración como poder de Dios

Los cristianos reconocemos que la oración no es un instrumento mágico, ni un sedante, ni una gimnasia del espíritu humano, ni un recurso psicológico. Pero puede producir algunas de las consecuencias que he enumerado. No obstante, ninguna de ellas agota el sentido cristiano de la oración.

¿Qué es, entonces, la oración? La oración es la lógica consecuencia de nuestra fe en Dios. Si Dios existe como ser personal y nos ha creado como seres libres y responsables, es ilógico pensar que no haya previsto los medios para comunicarse con los seres que creó a su imagen y semejanza. La oración es una inter-relación, en amor, entre Dios y el creyente.

La oración es pues una lógica consecuencia de la creación y de la fe en el Dios Creador. Por otro lado, la comunicación con la divinidad es esencial para el ser humano que necesita conocer los misterios de su existencia. Necesita saber tres cuestiones fundamentales: ¿quién es?, ¿de dónde vino? y ¿hacia dónde va?.


Existe la oración auténtica, producto de la convicción del creyente de que Dios existe y le ama. La oración auténtica es un medio de humanización porque el contacto con el Creador contribuye a devolvernos a la intención original de Dios al crearnos.

La oración es la expresión de la realidad de que reconocemos nuestra condición de criaturas y buscamos comunión con el Creador. Podemos orar auténticamente sólo cuando nos reconocemos como criaturas de Dios. En la oración se produce el milagro de que la criatura tiene la posibilidad de encontrarse con el Creador en una relación yo-Tu.

El Tu implica una relación personal y familiar que nos proporciona el placer y el privilegio de integrar la familia de Dios. A pesar de nuestra pequeñez y de ser Dios el más excelso y sublime de todos los seres que uno pueda imaginar, lo tuteamos. Lo tratamos en familia, al fin y al cabo es nuestro Padre Celestial.

La Oración propicia el encuentro del creyente con el poder de Dios. Un ejemplo de cómo podemos compartir Su poder nos lo ofrece un pedazo de materia: El imán. Si colocamos una tijera en contacto con un imán, ésta adquirirá el poder de atraer los alfileres u otros objetos metálicos. Para conservar ese poder es necesario colocar a la tijera en contacto con el imán todos los días. Si nos descuidamos veremos con sorpresa que la tijera, con el tiempo, pierde su poder. ¡¡¡Eso le ocurre a tantos cristianos!!!

La ORACION también propicia el encuentro del creyente con su prójimo. Por medio de la oración, y de la acción que ésta conlleva, podemos convertirnos en compañeros de trabajo de Dios, como dice San Pablo en I Corintios 3:9. Compañeros de trabajo de Dios para el logro de un mundo mejor, para la salvación de todo el hombre y de todos los hombres.

a) El hombre de fe debe discernir, en oración, lo que Dios quiere para la plena realización de la vida humana a fin de colaborar en su obra creadora.

b) La oración es un camino de doble mano. A través de ella Dios comparte con nosotros: Su voluntad, su poder y su amor.

c) La vida de oración debe movernos a la acción en beneficio del prójimo, de acuerdo con los propósitos de Dios. Sólo compartiendo su voluntad, su poder y su amor es que podemos ser, realmente, de ayuda integral a nuestro prójimo.

La oración es la esencia de la experiencia religiosa. Se trata de una fe actuada, puesta en práctica. Orar no consiste en repetir palabras, sino en ponerse en contacto con Dios y sentir Su presencia.

El reformador protestante Juan Calvino dijo: "La doctrina paulina referente a la unión del creyente con Cristo, es más fácil de experimentar que de explicar".

¿Por qué debemos orar procurando recibir poder?

El hombre, cuando toma conciencia de que es un ser inacabado o incompleto, cuando tiene la sensación de que le falta algo, procura encontrar lo que llene el vacío de su existencia con el poder de Dios. Para lograr este objetivo el camino más común es la oración. Veremos a continuación las opiniones, al respecto, de dos estudiosos sobre este tema, G. Spinks y R. Jones:

"Si nos preguntamos 'por qué rezan los hombres', la respuesta es que no hay un motivo único. Psicológicamente la oración implica no sólo una necesidad material, sino también un hambre psíquica de una forma de vida superior". (G. S. Spinks: Introducción a la Psicología de la Religión, p. 170)

"El corazón humano es tan sensible a Dios como la retina a las ondas luminosas. El alma tiene un anhelo natural de intercambio y compañía, que lo lleva a Dios con tanta naturalidad como el instinto de la paloma mensajera la lleva al lugar de su nacimiento" (Rufus Jones: Prayer and the Mystic Vision, p. 118).

La prueba evidente de la comunicación con Dios escapa a toda posibilidad de experimentación científica. La oración es una cuestión de fe y de experiencias o vivencias personales. Es cierto que no podemos probar ni evaluar los efectos de nuestras oraciones sobre la acción divina. Pero es incuestionable que los efectos de la oración sobre la persona que ora, pueden ser probados en la experiencia cotidiana y también pueden ser evaluados.

La oración de intercesión es la mejor evidencia que el cristiano puede mostrar al incrédulo. La prueba irrefutable de la eficacia de la oración se pone de manifiesto cuando se ora por un tercero en el cual se producen cambios, la sanidad por ejemplo. Pero, si la persona necesitada sabe que están orando por ella se nos podría argumentar de que se trata de un caso de sugestión y los críticos podrían tener razón. Sabemos que más del 50% de las enfermedades son psicosomáticas. Pero si el enfermo no sabe que están orando por él, y se cura, entonces tenemos una evidencia.

Cuando hablamos con Dios, sabemos que El es omnisciente, que lo sabe todo. Por lo tanto no nos queda más remedio que ser muy sinceros porque sabemos que no podemos engañarlo. La Biblia afirma que aún nuestros cabellos están contados (San Mateo 10:30; San Lucas 17:2). Por eso la oración nos conduce necesariamente al arrepentimiento. En el contraste con la majestuosa presencia de lo Santo, resalta nuestra naturaleza pecaminosa y débil. Esa es la experiencia del profeta Isaías en el templo, narrada en el capítulo 6 de su libro.

5.- La razón fundamental por la cual un cristiano debe orar en forma continuada y ordenada, es porque nuestro Señor Jesucristo fue un hombre de oración. El es nuestro modelo de vida. El texto que nos preside hoy muestra que, en Getsemaní, el Señor obtuvo poder de la oración para encarar su prueba más dura. Los discípulos, por el contrario, quedaron frustrados. Jesús es nuestro modelo a imitar.

a) Los Evangelios, y especialmente San Lucas, dan testimonio de que Jesús no tomó ninguna decisión importante sin entregarse antes a un período de oración. Sugiero que como deberes hogareños estudiemos los textos evangélicos que les cito a continuación:

-Antes de comenzar su ministerio, Jesucristo pasó cuarenta días en oración y ayuno en el desierto. (Mateo 4:1-11, Marcos 1:12-13, Lucas 4:1-13).

-Antes de escoger a sus discípulos, nos dice San Lucas, que se dedicó a orar para recibir la dirección del Padre. (Lucas 6:12-16).

-Antes de enfrentarse al sufrimiento de la cruz, los tres Evangelios Sinópticos dan testimonio del lugar que ocupó la oración en la vida y muerte de Jesús. (San Mateo 26:36-46, San Marcos 14:32-42 y San Lucas 22:34-46).

b) Si Jesús oró para buscar la voluntad del Padre para su vida. Si Jesús oró para recibir poder para cumplir la obra que le había sido encomendada. Si Jesús oró por amor al Padre, deseando estar en comunión con El. Los que hoy somos sus seguidores, necesariamente, debemos ser como El, hombres y mujeres de oración.

Conclusiones

Tenemos que reconocer que en nuestro tiempo, una buena parte de la Iglesia de Jesucristo ha abandonado la práctica de la oración cotidiana. Esto se pone en evidencia en la pobre asistencia a los cultos de oración, quizás, en la mayoría de las congregaciones cristianas.

Reconocemos, no obstante, que en todos los cultos se ora, en varias ocasiones y por motivos diversos. Suponemos que cada cristiano tiene su vida de oración privada. Pero, cada uno de nosotros sabe si la tiene o no. Hermano, si usted no ora regularmente debe preguntarse ¿por qué?. Su respuesta positiva o negativa, seguramente le ayudará a tomar una decisión que, esperamos, contribuirá a su crecimiento espiritual.

Recordemos las palabras que nuestro Señor dirigió a los tres apóstoles que no fueron capaces de acompañarle en oración en Getsemaní. Palabras que valen hoy también para cualquiera que descuide su vida de oración. Nos dice Jesucristo: "Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil". (Marcos 14:38)

Estamos aquí reunidos porque profesamos la fe cristiana. Porque hemos reconocido a Jesucristo como nuestro Señor, Salvador personal y nuestro modelo de vida. Si El utilizó la oración como instrumento para gozarse en la comunión con Su Padre, para encarar las dificultades que la vida le presentaba, para pedir la orientación de Su Padre para tomar las mejores decisiones, para interceder por otros en sus necesidades y para enfrentar su propia muerte, ¿por qué sus seguidores vamos a hacer algo diferente.

Hermano, hermana, ¿Qué significa la oración para usted? ¿Es una fuente de poder? ¿O es sólo una fuente de permanente frustración? Este es el momento propicio para tomar una buena decisión. Para comenzar a ser imitadores de Jesús, para convertirnos en hombres y mujeres de oración. AMEN.




Fuente: Aporte del autor

 

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Comentarios de nuestros lectores
Fecha
Usuario
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Opinión
2009-07-18 17:20:53
Nery gomez
9
Antes gracias por la predica. Auque creo que das muchas explicaciones y pocos textos, de todas formas es muy util. gracias y bendiciones porque son de mucha ayuda.
2006-08-12 19:43:08
Manuel Alvarez Capote
10
Aunque llevo siete años en el señor, pocas veces he leído literatura cristiana que profundice tanto en la Palabra de Dios. En Selah estoy encontrando escritos que me llenan, pues en el poco tiempo que llevo conectado a la red me sentía frustrado en gran manera, porque no encontraba una web cristiana que me edificara como lo hace Selah. A Dios le pedí encontrar una web como ésta y Dios me escuchó.
2006-08-01 17:49:22
Julio Romero
10
Que tus palabras tambien valgan a otras personas como a mi me ha servido. Ojala tambien estas puedan dialogar con Dios, por que orar es eso. Gracias por tus palabras y QUE DIOS TE BENDIGA.
2003-03-11 14:54:44
MARIA LORENA ROMERO FLORES
10
GRACIAS. GRACIAS POR COMPARTIR ESTA VALIOSA PREDICACION. DIOS LOS BENDIGA.
2002-01-28 15:10:02
Maricela Zuniga Valle
10
Hermanos de Selah Gracias por compartir esta predicacion, ha sido de bendicion para mi vida. Dios les continue usando y bendiciento.
2002-01-28 12:23:37
Zodet S. Zambrana
10
Muy apropiado y didáctico. Sin duda es fuente de bendición para todas las personas que lo lean y mejor aún para quienes lo apliquen a su vida.