4080 visitasLucas 14:1.7-14

Proverbios 25:6-7 o Eclesiastés 10:12-18; Salmo 112; Hebreos 13:1-8.15-16; Lucas 14:1.7-14

Análisis

Esta perícopa está formada por un v. introductorio, que ubica la escena espacial, temporaria y socialmente (era sábado, en casa de un fariseo influyente (arjón), lo observan para ver cómo se comporta); una enseñanza acerca de la búsqueda de honores (v. 7-11) y una enseñanza acerca de la hospitalidad sin fines retributivos (v. 12-14). El texto no es difícil de entender. Era costumbre utilizar los banquetes para enseñar o exponer ideas e ideales, y Jesús usa ese espacio. Enseña con una parábola (parabolé), un símil, un discurso figurado, pues su interés no está en las reglas de etiqueta, sino en el Reino. La lectura de Proverbios para este domingo se inscribe exactamente en la misma línea. Proverbios pertenece al género de la sabiduría, alternando dichos provenientes de la sabiduría popular con reglas de etiqueta como las presentes. Tanto en el antiguo oriente como en el mundo grecorromano, las relaciones de patronazgo (un “patrón” o benefactor que utilizaba su dinero e influencia para beneficiar a otros más pobres, los “clientes”, a cambio de alabanzas y saludos) eran fundamentales, y estaban basadas sobre la reciprocidad, pero no entre iguales.
La propuesta de Jesús, sobre todo la que plantea en los v. 12-14, es contracultural y revolucionaria: cuando invites, en lugar de invitar a tus parientes más cercanos y a tus amigos y colegas, invitá a los que nunca te van a poder devolver la invitación, los despreciados, los pobres, los discapacitados.
Con la enseñanza hay una promesa: Recibirás abundante recompensa en el mundo venidero.

Comentario

Como todavía hoy en muchos ambientes, en la antigüedad era inevitable ser ubicado según jerarquías en comidas “de etiqueta”. Jesús observa a los invitados, como van codeándose lo más amablemente posible, y buscando los sitios de honor en la mesa. Cada cual se asegura el lugar que le parece que le corresponde, comparándose con el resto de los invitados. Ubicarse demasiado arriba (el ejemplo de la parábola en los vs. 8-9) equivale a desubicarse, pues parte del buen comportamiento consiste en conocer el lugar de uno y de los demás.
A Lucas la mesa le sirve para mostrar algunos patrones de conducta de la comunidad sobre los que quiere prevenir: la búsqueda de privilegios, la autoexaltación, el desprecio de los pequeños o pobres que no están en condiciones de retribuir. Si esta propuesta se lleva a la práctica, resulta revolucionaria, pues verdaderamente implementa una comunidad de hermanas y hermanos.

Prédica

1. ¿Dónde nos ubicaríamos si estuviéramos en aquella comida con Jesús y el jefe de los fariseos? ¿Habría también mujeres? ¿Dónde se sentarían éstas?
2. ¿Qué criterios usaríamos? ¿Falsa modestia? ¿Cálculo “post eventum”? Vale decir, sabiendo que los últimos serán primeros, ¿nos ubicaríamos últimos?
3. Hay un viejo dicho rabínico que aconseja tener un papelito en un bolsillo del pantalón que diga: “¿Qué es el ser humano para que de él te acuerdes?”, y en el otro bolsillo otro papelito que diga: “Lo hiciste poco menor que Elohim”, para poder guardar un equilibrio entre el optimismo y el pesimismo desmedidos.
4. Durante siglos, la Iglesia ha afirmado que el orgullo es pecado. ¿Será ese el tema de fondo de este texto y uno de los problemas de nuestras congregaciones o Iglesias? Sin embargo, es sintomático que las mujeres hemos pecado de falta de orgullo y autoestima, inducidas por diversos factores por los mismos varones y por el sistema. Esta enseñanza de Jesús debe explicarse de modo que contribuya a crear en cada uno de los hijos y en cada una de las hijas de Dios un sentido saludable de nuestro propio valor; pero no de un valor que debamos demostrar sentándonos, como los invitados, en los sitios de honor; sino el valor de haber sido aceptadas y aceptados, recibidas y recibidos, perdonadas y perdonados en la comunión con Cristo.
5. Por eso podemos invitar al banquete a quienes no nos pueden retribuir la invitación, tal como nosotras mismas y nosotros mismos ya hemos sido invitadas e invitados gratis. Esa es la buena noticia del Reino.

Fuente: ISEDET - Depto. de Biblia

 

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