5145 visitasLucas 2:41-52

Víspera de Año Nuevo (blanco)

Proverbios 17:6-11; Colosenses 3:12-21; Lucas 2:41-52; Salmo 128:1-5.

Todo judío piadoso debía peregrinar a Jerusalén para la fiesta de la pascua. Solo estaban exentos de esta obligación los ancianos, los enfermos y los extremadamente pobres incapaces de proveerse el sustento para el viaje. Venían personas de todas las regiones, incluso de los lejanos rincones del mundo donde había colonias judías. Seguramente de cada pueblo y aldea partía una comitiva que por varios días iban a compartir el trayecto y los avatares del viaje. En Jerusalén se reunían miles de personas en esos días, y el tumulto debía ser muy grande incluso excediendo la capacidad de absorber gente en sus alojamientos y casas familiares que la ciudad tenía. Llevaba de cuatro a cinco días de caminata llegar de Nazaret a la capital, o quizá algo más, teniendo en cuenta lo montañoso del camino y la condición de muchos de los peregrinos. Los padres de Jesús hicieron este camino por primera vez acompañados de él que había cumplido doce años y así pasaba de niño a adulto. Era como un rito de iniciación peregrinar por primera vez para la pascua.

Vamos a destacar tres cosas de este relato.

A. Los padres no entienden por qué Jesús se quedó en el templo. Esto es un indicio que nos da el evangelio de esa falta de comprensión que va a ser regular en los discípulos y tantos otros que estarán cerca de él. En algún sentido excusa a otros de la misma falta de comprensión, pero a la vez adelanta que el mensaje de Cristo no fue comprendido por muchos, incluso sus propios padres. El texto nos dice que estaba con los sabios preguntándoles y oyéndoles a ellos. Se refiere obviamente a escribas y fariseos. Todo parece indicar que dialogaba con aquellos que tiempo después van a ser unos de sus principales oponentes. Pero Jesús aprendía de ellos, una actitud que debe mostrarnos su buena voluntad para con quienes probablemente expresaban puntos de vista distintos a los que él mismo iba a asumir más tarde y que lo llevarían a la muerte.
La preocupación de los padres puede significar que ellos se sienten responsables como cualquier otro matrimonio lo estaría de sus hijos. Nos muestra que no hay diferencias con otras familias y que para ellos Jesús todavía no se había revelado como un ser especial. Como en tantas otras cosas, la humanidad de Jesús se expresa aquí en que su entorno familiar es similar a otros.

B. Estos hechos suceden durante la Pascua. Esto es también un adelanto del evangelista, ya que otros eventos fundamentales van a suceder en la vida de Jesús en otra Pascua dos décadas más tarde. Es un modo de decirnos que la vida de Jesús está ligada a esa fecha de un modo profundo. Por un lado es el recuerdo de la liberación de Egipto celebrado por todo el pueblo. Por el otro es la nueva era que el mesías inaugura construyendo su mensaje y su vida en torno a esa fiesta tan significativa. Su presencia en el templo preanuncia que su mensaje será de una nueva liberación, evocando aquella de la esclavitud de Egipto pero dándole un más extenso y profundo significado. Su muerte en pascua volverá a llamar la atención sobre el significado de su sacrificio en relación con aquella otra pascua del desierto.

C. Crecer en estatura, sabiduría y gracia es una descripción de lo que estaba aconteciendo con Jesús en estos años llamados de la vida “oculta”, porque tan poco sabemos de lo que sucedió en ellos. De hecho tenemos solo esta historia que cubre algunos pocos días y un hecho específico para llenar todo lo que va desde su nacimiento hasta el comienzo de su ministerio cuando tenía “unos treinta años” (Lucas 3:23). Pero esta descripción –si la entendemos en sentido profundo- bien puede aplicarse a otras personas, que crecemos en cuerpo pero también en gracia en la medida que nos disponemos a colocarnos en las manos de Dios y asumir sus planes para nuestra vida. Es interesante rescatar esta integralidad del crecimiento de Jesús. Porque el texto no se limita a exaltar su espiritualidad ni su particular devoción por lo sagrado. Al contrario, detalla que junto a su crecimiento físico (estatura), también lo hacía en conocimiento racional (racional) y por último en “gracia”. ¿Qué significa esto?
La gracia es algo que Dios da. No es la “espiritualidad” al menos en el sentido llano, ya que esta es una actitud del ser humano que ve la realidad y la interpreta como campo de acción de Dios y de los hombres. Pero la gracia es la presencia de Dios en la vida, es un don recibido y el cual somos convocados para administrar en la economía de su Reino. Jesús crecía en gracia. Nosotros también somos invitados a dejar que la gracia de Dios actúe en nuestras vidas.

Fuente: ISEDET - Depto. de Biblia

 

© - Todos los derechos reservados por los autores de la obra

Comparte este recurso
 
1. Copia y pega este link en un e-mail o mensaje instantáneo:


2. Envía el link a esta página usando la aplicación de correo electrónico de tu computadora:
Enviar link a esta página por e-mail

 

Deja tu comentario

 

Para dejar tu comentario, por favor, inicia sesión. Si todavía no tienes una cuenta en Selah, puedes registrarte gratuitamente.

Comentarios de nuestros lectores
Fecha
Usuario
Puntaje
Opinión