Había un grupo de mujeres reunidas en su estudio bíblico semanal, y mientras leían el libro de Malaquías encontraron un versículo que dice: «Y Él se sentará como fundidor y purificador de plata». Malaquías 3:3Les intrigó en gran manera lo que podría significar aquella afirmación con respecto al carácter y la naturaleza de Dios. Una de ellas ofreció investigar e ...